Invasores pequeñitos
Explora cómo tu cuerpo te protege de las enfermedades.
¿Alguna vez estuviste enfermo? Tal vez te sentiste mal por un resfriado. O tal vez te dolió el estómago por horas. No fue divertido, ¿verdad?
Enfermarse es una lata. Por supuesto, puedes quedarte en casa y no ir a la escuela. Eso puede ser algo divertido—por un rato. Pero los síntomas como los dolores del estómago y de la garganta o cuando la nariz te moquea pueden hacerte sentir miserable.
Por suerte, tu cuerpo trabaja muy duro para que no te enfermes. Lee más abajo para descubrir cómo lo hace.
UN MUNDO DE GÉRMENES
Los gérmenes que te enferman están escondidos por todos lados. No los puedes ver. Pero están allí. Están en tu escritorio. Están escondidos en esta página. Hasta están en el aire que estás respirando.
Las enfermedades también están transmitiéndose más rápido que antes. ¿Cómo? Para empezar, la gente está viajando más hoy en día. Puedes ir a cualquier lugar. Puedes volar a montañas lejanas. Puedes viajar a junglas remotas. Hasta puedes ir al lugar más frío de la Tierra—el Antártico. La gente enferma trae sus gérmenes consigo.
Pero la gente no es lo único que se está mudando de un lugar a otro. Transportamos comida, ropa y otras cosas también. A veces los gérmenes acompañan a estas cosas en el paseo. Es posible que se escondan en la comida o en las bolsas. Estos pequeños polizones pueden causar grandes problemas.
EL CALIENTAMIENTO GLOBAL TRAE GÉRMENES
Hay otra razón por la cual las enfermedades se están propagando. La Tierra se está calentando. Esto causa que los animales a quienes les gusta el clima cálido puedan extenderse a nuevos lugares.
Consideremos el ejemplo de los mosquitos. A ellos les gustan los lugares cálidos. Por lo tanto se están mudando a regiones que están calentándose. Con frecuencia, estos insectos transportan las enfermedades.
Algunos mosquitos le pasan esas enfermedades a la gente. Por ejemplo, ellos llevan consigo el germen que causa el Virus del Nilo Occidental. Esta es una enfermedad que causa fiebres y dolores de cabeza. Hasta puede causar que el cerebro de la persona se hinche.
Las moscas y las garrapatas también transportan las enfermedades. Las garrapatas pueden agarrarse de la piel de una persona y chuparle la sangre. ¡Qué asco! Cuando una garrapata pica, los gérmenes pueden metérsele a la sangre de la persona.
BAJO TU PIEL
¿Cómo puedes protegerte de los gérmenes? Es probable que no lo sepas, pero tú tienes un arma para luchar contra los gérmenes: ¡Es tu propio cuerpo!
Tu primera arma es tu piel que funciona como armadura. ésta bloquea algunos virus y bacterias. Los virus son gérmenes que sólo pueden vivir dentro de los animales o de las plantas. Los virus causan la gripe y el sarampión.
Las bacterias son unas criaturas pequeñitas. Algunas bacterias son buenas. Pueden ayudarle a tu estómago a digerir la comida. Otras bacterias no son tan buenas. Pueden enfermarte. Las bacterias pueden causar dolores de garganta e infecciones de oído.
A veces algunos gérmenes logran cruzarse tu piel. Pueden meterse por una herida. Pueden entrar sigilosamente por los rasguños. Pueden viajar en tu comida. También pueden entrar a tu cuerpo cuando te tocas la nariz o la boca con manos sucias.
CONTRAACTACANDO
Tú y tu cuerpo pueden luchar contra estos invasores pequeñitos. Puedes empezar la batalla lavándote las manos con jabón y agua. El jabón mata muchos gérmenes. El agua se los lleva.
Pero a veces no es suficiente lavarte las manos. Hay gérmenes astutos que pueden hallar la manera de atacarte. Por suerte, tú tienes un sistema inmunitario para luchar contra ellos. Éste persigue y atrapa los gérmenes para destruirlos. ¿Cómo lo hace? Miremos bien.
Hay células especiales que patrullan tu cuerpo. Algunas tienen unos apetitos muy grandes. ¡Se comen los gérmenes! Esto te ayuda para que no te enfermes.
Otras células producen anticuerpos. Un anticuerpo se le pega al germen. Hay un anticuerpo diferente para cada tipo de germen. Algunos anticuerpos no permiten que los gérmenes te enfermen. Otros anticuerpos le ayudan a tu cuerpo a encontrar y matar los gérmenes.
Después que un germen se ha destruído, los anticuerpos se quedan en tu cuerpo. Éstos te protegen en caso de que el mismo tipo de germen regrese. Así no te dará la misma enfermedad dos veces.
VACUNÁNDOTE
El sistema inmunitario es bastante bueno para luchar contra los gérmenes. Sin embargo, a veces necesita ayuda. Esta ayuda a veces viene en forma de medicinas llamadas vacunas. Éstas pueden ayudar a tu sistema inmunitario a hacerse más fuerte.
Una vacuna contiene los gérmenes que se han matado o debilitado. Los gérmenes muertos no pueden enfermarte. En vez, éstos provocan que tu cuerpo produzca anticuerpos. Si el mismo germen llega a aparecerse otra vez, entonces tus anticuerpos lo atacarán.
No hay dos personas que tengan el mismo tipo de sistema inmunitario. Algunas personas se enferman todo el tiempo. Mientras otras personas parece que nunca tienen ni un resfriado.
Por lo general, los niños se enferman con más frecuencia que los adultos. Esto es porque los niños no han sido expuestos a la misma cantidad de gérmenes que los adultos. Por lo tanto, los niños tienen menos anticuerpos. Pero tu cuerpo aprende rápidamente. Es probable que esté produciendo anticuerpos ahora mismo.
Pero no te preocupes demasiado. Las enfermedades pueden estarse propagando con más facilidad. Y hasta los gérmenes pueden ser más sigilosos. Lo bueno es que siempre tienes a tu piel y a tu sistema inmunitario trabajando para protegerte.
Artículo por Kirsten Weir. Foto en la cabecera por © Visuals Unlimited/Corbis. "Invasores pequeñitos" aparece en las páginas 16-23 de nuestro ejemplar de Noviembre/Diciembre 2006.
Palabras sabias:
anticuerpo: una sustancia que ataca a los invasores en tu cuerpo
bacterias: unas cositas pequeñas y vivas que pueden causar enfermedades
sistema inmunitario: partes de tu cuerpo que ayudan a luchar contra las enfermedades
virus: un germen que sólo puede vivir dentro de un animal o una planta
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